Aries

Alrededor de nuestro planeta, de norte a sur y de este a oeste, se extienden un sinfín de astros y cuerpos celestiales. Algunos, se han convertido incluso en parte de nuestra vida cotidiana, como las agrupaciones zodiacales. Tal es el caso de la constelación Aries, un hermoso grupo de estrellas a través de las cuales pasa la luz de nuestro sol. 

¿Cuál es la constelación Aries?

También conocida como “La Oveja” o “El Carnero”, es una constelación ubicada al norte en nuestra línea eclíptica. La misma, es una constelación de tamaño moderado, que ocupa 441 grados cuadrados del cielo nocturno. Esta es visible completamente, a latitudes entre 58° sur y 90° norte, sobre todo durante otoño.

Esta conformación se vislumbra, como una discreta línea curva que dibuja la figura de un carnero con nuestra imaginación. Generalmente, se localiza al sur de la constelación Triángulo, entre Tauro por el este y Piscis por el oeste. 

La constelación Aries, se caracteriza por presentar varias lluvias de meteoros. Entre ellas, Ariétidas diurnas durante el verano, las Ariétidas de mayo y Épsilon Ariétidas. Además, posee planetas orbitando alrededor de cuatro de sus estrellas.  

Constelación Aries

Historia de la constelación Aries

El origen de esta constelación es muy antiguo y se remonta incluso años antes de cristo, identificada en diferentes culturas. Inicialmente, la civilización babilónica le dio forma de trabajador agrario y luego pasó a darle forma de carnero. Mientras que, para los astrónomos del antiguo Egipto, la constelación Aries representaba a su Dios Amón-Ra.

La leyenda más detallada, se establece en la antigua Grecia, basada en la historia del vellocino de oro. De acuerdo con la misma, esta constelación representa a un carnero alado con pelaje dorado, quien es enviado por Hermes para salvar al príncipe Phrixus de ser sacrificado.  Este es sacrificado en su lugar y posteriormente en su conmemoración es ascendido al cielo por Zeus.

Finalmente, la constelación Aries, se agrega al catálogo astronómico de Ptolomeo, y pasa a formar parte de las 48 constelaciones antiguas. Actualmente ocupa la posición 39 dentro de las constelaciones modernas. 

Vellocino de oro mitología griega

Estrellas de la constelación Aries

Este cuerpo celestial, consta de 67 astros que le dan forma en el cielo nocturno. Dentro de estos, los más relevantes son α, β y γ Arietis. El primero de ellos, también llamado “Hamal”, es una gigante naranja con una magnitud de 2,01, siendo la más brillante de la constelación.

Por otro lado, está β Arietis o Sheratan, una estrella binaria, ubicada a 60 años luz de distancia. De igual forma, posee a γ Arietis o “Mesarthim”, quien en realidad ocupa la cuarta posición en la constelación. Sin embargo, se denominó de esta manera por su proximidad con α y β. Además, integra a 53 Arietis, una estrella que se desplaza a más de 150 millas en el cosmos. 

Estrellas de la constelación Aries

Objetos del cielo profundo

Dentro del cúmulo de Aries, existen interesantes cuerpos celestes de gran estudio para la astronomía. Tal es el caso de la galaxia espiral NGC 772 o también llamada Arp 78, quien tiene una extensión del doble de la Vía Láctea, por lo que es observada fácilmente con telescopios normales. De igual forma, esta posee la galaxia enana irregular NGC 1156, cuyo núcleo es más grande que la media. 

Es evidente, que la constelación Aries, está llena de misterios que llaman la atención de astrónomos profesionales y aficionados de todo el mundo. Solo nos queda esperar que estos secretos poco a poco se develen.